Voy a ir al grano: Cásense en Los Tilos.
Ninguna reseña va a poder plasmar correctamente la experiencia de haber hecho la fiesta acá. Desde el inicio, cuando todo era un mundo de presupuestos, de mails, de mensajes en redes y de whatsapp y, por sobre todo, de muchísimas dudas, Claudia se destacó inmediatamente por su rápida respuesta y su presupuesto claro pero flexible y con opciones varias (sin letra chica!!) y por su amabilidad.
Cabe mencionar que nosotros ya habíamos ido a dos casamientos en Los Tilos (en 2017 y 2018) y ya habíamos visto dos fiestas desde la silla de invitados. Ambas experiencias fueron muy buenas y por eso fue de los primeros lugares en donde solicitamos presupuesto.
Cuando nos decidimos a hacer la fiesta con ella, vino la etapa de evacuar dudas y hoy me río cuando recuerdo la paciencia que nos tuvo a mí y a mi hoy esposo cuando UN AÑO ANTES ya le estábamos haciendo preguntas. Siempre nos respondió con amabilidad, pero por sobre todo siempre demostrando que sabe hacer su trabajo.
El día de la reunión para diagramar la fiesta nos hizo todo el proceso fácil, simple, claro, pero siempre escuchando lo que queríamos y ayudándonos cuando no sabíamos qué hacer. Repito: se nota que tiene más de 20 años organizando eventos y eso, cuando uno tiene dudas, es impagable porque te brinda seguridad y te guía en un mundo en donde uno tiene que decidir desde horarios, cantidad de invitados y música hasta paleta de colores, tipo de flores y postres.
En los días previos fue increíble todo lo que nos resolvió y cómo nos ayudó, y, bueno, el día de la fiesta merece un párrafo aparte.
No quiero alardear, pero estuve pronta para salir hacia mi casamiento con tiempo de sobra, no tuve ningún atraso, todo salió como tenía que salir... excepto que el oficial que nos tenía que casar no llegaba. Mi novio estaba en Los Tilos nervioso, yo estaba en casa esperando a que me avisaran para salir hacia la fiesta, también nerviosa, mi madre estaba nerviosa, todo el mundo estaba nervioso menos Claudia. Ella se ocupó de que los invitados estuvieran bien y nos aseguró que estas cosas podían pasar y que ya estaba previsto como eventualidad. Reorganizó el itinerario en el acto y de forma tal que el atraso del oficial no se notó y todo el evento se desarrolló sin que se notara ningún cambio.
Cuando llegó el oficial, todo se dio con normalidad y ahí arrancó la fiesta. Me gustaría dar un recuento detallado de todo lo que estuvo bien en la fiesta, pero creo que lo más significativo que puedo decir es que tanto mi esposo como yo vivimos la fiesta como dos invitados más. No tuvimos que hacer nada, no tuvimos que decidir nada, no tuvimos que solucionar nada. Solamente bailamos, comimos y nos divertimos. La fiesta fue todo lo que queríamos y más. Tanto Claudia como el personal de la chacra estaban constantemente ahí, pero increíblemente lograban estar sin que se notara que estaban.
Fue gracias a ellos que vivimos una noche inolvidable y vamos a estar siempre agradecidos por el servicio que tuvimos. Hay cosas que van mucho más allá de un simple pago por un servicio porque no se pueden cuantificar en dinero y eso es lo que recuerdo de mi casamiento.
Y como si todo esto no fuera suficiente, una de las cosas que más nos alegraron a mi esposo y a mí fue ver la cantidad de gente que nos escribió en los días posteriores a la fiesta y, sin falta, todos mencionaban lo bien que la pasaron. Eso solamente mejoró la experiencia.
En datos generales, no puedo dejar de mencionar que la comida es excelente y abundante (abundante de verdad...), se contemplan opciones veganas, vegetarianas y celiacas. La prolijidad está en todo. Desde los platos hasta la decoración. La limpieza de los baños es destacable, lo digo como la novia que fue literalmente cuando ya no quedaba nadie en el salón y los baños seguían tan impecables como al inicio de la fiesta. El lugar es amplio y cómodo, pero no pierde lo acogedor. La barra de bebidas y la barra de tragos estuvieron toda la noche bien atendidas, por lo que no se generaban esperas. El DJ, Ezequiel, fue fiel a todo lo que le pedimos e hizo bailar a todo el mundo durante toda la fiesta. Y Claudia siempre ahí, asegurándose de que todo salga bien.
Sé que esta reseña es larga, pero me siguen faltando cosas porque un evento así está hecho de mil pequeños detalles y tanto Claudia como el personal de Los Tilos están en todos ellos.
Como dije al principio: Cásense en Los Tilos.